El primer PIJ se puso en marcha en Holanda en 1984, con el objetivo de evitar la propagación de una epidemia de hepatitis B entre la población UDVP (Usuarios de Droga por Vía Parenteral)
Posteriormente, tras comprobarse su efectividad no sólo para prevenir la hepatitis B sino también la infección por el VIH, estos programas se expandieron por otros países de la Unión Europea, Australia, Canadá y Estados Unidos y en España.

Los PIJs (programas de intercambio de jeringuillas), básicamente son programas que proveen a los UDVP de material de inyección estéril y otro tipo de servicios, de forma gratuita, a cambio de la entrega de sus jeringuillas usadas.
El intercambio de jeringuillas, no obstante, no debe ser en ningún caso el fin último de estos programas. Por el contrario, éstos forman parte de una estrategia global de reducción de riesgos, que incluye educación sanitaria, consejo y acercamiento de los UDVP que lo requieran o lo demanden a los servicios socio-sanitarios de atención existentes.
El objetivo esencial de un PIJ es común al objetivo general de otros programas de reducción de riesgos: prevenir la infección por el VIH y otras enfermedades de transmisión sanguínea en la población usuaria de drogas inyectables, evitando el uso compartido de jeringuillas.
Las actividades fundamentales que llevan a cabo los PIJs para la consecución de estos objetivos son fundamentalmente tres:
Es importante garantizar la estabilidad y continuidad en el tiempo de estas actividades. Para acceder como usuario a este programa no es necesario ningún requisito especial, tampoco datos personales, es confidencial y anónimo.
El Comité Ciudadano Anti-SIDA de Asturias lleva a cabo este programa a distintos puntos de Asturias, cuyos horarios son los siguientes:

En el propio local del comité Anti-SIDA en su horario habitual también se hace intercambio de jeringuillas: